sábado, 5 de diciembre de 2009

Todos santos día de muertos: pa. 79-83

“Para el habitante de Nueva York, Paris o Londres, la muerte es la palabra que jamás se pronuncia porque quema los labios. El mexicano, en cambio, la frecuenta, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos y su amor más permanente.”
Por lo general, la gente evita pensar en la muerte. La muerte no le importa, o le da miedo. Atraviesa la vida, así que se olvida de la muerte. Pero el mexicano siempre piensa en la muerte. La muerte se incorpora a su vida diaria. Acaricia la palabra, la festeja, y es su amor. Este amor es más real que el amor entre hombre y mujer; el mexicano se abre a la muerte, pero sólo se abre a su amante si es un amor verdadero. Frente a la muerte, el mexicano se raja por razones no conocidas. No tem la muerte, sino la ama. Tal vez por cerrarse tanto en la vida, el mexicano no teme enterarse de la muerte, tal vez la espere. Pero últimamente es un hecho inexplicable.

“…la muerte no nos asusta porque ‘la vida nos ha curado de espanto’. Morir es natural…”
Los mexicanos viven bajo de las reglas de la sociedad. Pasan por una vida de sufrimiento con una cara cubierta de una máscara impenetrable. Una vida así existe sin esperanza y expectaciones. La vida les cura a los mexicanos del espanto de la muerte y les aparece la muerte como algo natural y esperado.

“La muerte mexicana es el espejo de la vida de los mexicanos. Ante ambas el mexicano se cierra, las ignora.”
No entiendo esta frase. Arriba, en los otros extractos, paz explica que el mexicano no teme la muerte, sino que la acaricia y la festeja. Ya sabemos que el mexicano se encierra por la vida, pero no me parece que ignora a la muerte, como dice Paz ahí.

“La muerte nos seduce. La fascinación que ejerce sobre nosotros quizá brote de nuestro hermetismo y de la furia con que lo rompemos.”
Como les seduce la muerte a los mexicanos? La carencia del miedo por ella? El mexicano está fascinado por la muerte. La causa? Paz cree que brota del hermetismo del mexicano y la furia con que lo rompen. Me parece que Paz cree que pensar en la muerte es una de las desgarraduras que quitan la máscara del mexicano. La fiesta es una forma de romper el hermetismo porque todos se conjuntan a festejar, gritar, y mostrar su intimidad. Pues la muerte es otra. Todos conjuntan y hacen algo muy parecido a lo que pasa por las fiestas. El mexicano se raja por morir.

“Para nosotros el crimen es todavía una relación [entre victima y victimario] - y en ese sentido posee el mismo significado liberador que la Fiesta o la confesión.”
La relación que se realiza por el crimen es otra desgarradura por la cual que se rompe el hermetismo del mexicano. Sirve como forma de rajarse. Es diferente a lo que hacen los criminales modernos: “Experimentan con seres que han perdido su calidad humana.” O sea, suprimen un objeto, porque no hay esta relación entre victima y victimario por la cual que se abre el mexicano. Esta abertura está muy parecida a lo que ocurre bajo la influencia de la Fiesta y aún el verdadero amor.

1 comentario:

  1. 1° Bien. Me gustó tu comentario “Este amor es más real que el amor entre hombre y mujer”.

    2° Exacto.

    3° El mexicano ignora la muerte en el sentido de no preocuparse por ella. No le tiene miedo porque “la vida nos ha curado del espanto” y porque morir es “natural”. Por no temerla, no se obsesiona por la muerte y puede “ignorarla” durante la vida. Igualmente, como hablamos la semana pasada, creo que Paz sí se contradice un poco aquí.

    4° La seducción de la muerte para los mexicanos es algo parecido a la atracción del cielo para todos los cristianos “creyentes”. (Hablaremos más de la palabra “creyente” en otro momento.) Las personas que creen que, de alguna forma u otra, la vida sigue después de la muerte no suelen agarrarse tanto a esta vida y, por eso, el final de esta vida no les produce tanto horror. Para ellos, la muerte hasta tiene su propio encanto. Son las personas que perciben la muerte como nada más que un abismo desconocido al final de esta vida que tienen un concepto muy negativo de la muerte.

    No estoy muy segura por qué, pero por alguna razón, este extracto también me hace acordar al concepto budista de “nirvana”. Durante la vida, el mexicano se encierra en sí mismo (estado totalmente opuesto al ideal de nirvana) pero con la muerte, se libera de su hermetismo y se conecta con el universo. Por supuesto, uno no logra el nirvana por “la furia”.

    5° Exacto.

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