Pa. 58-61
La actitud de los españoles frente a las mujeres: “la mujer en casa y con la pata rota” y “entre santa y santo, pared de cal y canto.” Y también: “la mujer es una fiera doméstica, lujuriosa, y pecadora de nacimiento… con el “freno de la religión.”
Paz hace que parecen brutos y machistas los españoles. Pero antes mencionó las creencias mexicanas sobre las mujeres que se tratan de la inferioridad de las mujeres. Me parece que Paz quiere mostrar las diferencias profundas entre México y España, aunque no existan. De todas formas, es obvio que son machistas los españoles. Con el uso de palabras como “pata” o “fiera”, la mujer española se convierte en un animal, tal vez sin los derechos humanos. La carencia del sentido humano es increíble y bárbara.
“Para los mexicanos, la mujer es un ser oscuro, secreto, y pasivo… la mujer encarna la voluntad de la vida… ser ella misma, dueña de su deseo, su pasión o su capricho, es ser infiel a sí misma… su cuerpo duerme y sólo se enciende si alguien lo despierta… la mujer no busca, atrae.”
Aunque Paz ya habló sobre el machismo mexicano, esta frase explica que no son los mexicanos así como los españoles bárbaros. El mexicano cree que la mujer es inferior, pero también tiene más calidades así y es un ser más complejo que la española. Es un ser oscuro, secreto, y pasivo que no busca, sino que atrae. Pero la influencia de los hombres queda visible: la mujer solo se enciende si está despertada, y encarna la voluntad de la vida (pues de los hombres). Y por que se convierte infiel a sí misma que decide a seguir su pasión o su deseo? No creo que sea posible ser fiel a sí mismo sin seguir el capricho.
“La mujer mexicana, como todas las otras, es un símbolo que representa la estabilidad y continuidad de la raza.”
Para los mexicanos, la mexicana es solo símbolo. Puede que no sea un ser pero realmente es algo para adorar y obtener, o más sencillo puede que la mujer sea una representación de la perseverancia de la raza mexicana. Dios sabrá lo que realmente es.
“Quizá muchas preferirían ser tratadas con menos “respeto” y con más libertad y autenticidad. Esto es, como seres humanos y no como símbolos o funciones.”
Esta frase tiene mucho que ver con la primera idea de arriba; la mexicana es un símbolo que no es un ser, sino que es algo para adorar, obtener, y representar. Menos respeto del mexicano a la mujer podría convertirse a la mujer en un ser humano. Si no se ve como símbolo que merece todo respeto, la mujer será ser.
“El mal radica en ella misma; por naturaleza es un ser “rajado”, abierto.”
La anatomía de la mujer es rajada, así que la mujer se convierte en un ser (o símbolo?) abierto. Este mal queda en ella, y por la vista mexicana, se le vuelve inferior.
“Por obra de sufrimiento, las mujeres se vuelven como los hombres: invulnerables, impasibles, estoicas… por cambios distintos, ella también trasciende su fisiología y se cierra al mundo.”
Paz explica que, aunque estén rajadas, la mujer puede volverse a parecerse al hombre. Se vuelve impenetrable y invulnerables cuando sufre por las tragedias de la vida, y así se cierra al mundo y se vuelve como el sexo mejor, el hombre. (Aun sigue la mujer rajada por la naturaleza.)
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario